Nuestros niños se ven enfrentados a muchos peligros y riesgos en el camino de la casa al colegio y del colegio a la casa.
Nombremos algunos de ellos:
*Hay poca iluminación en las calles
*Los conductores no respetan las señales de tránsito no dismnuten la velocidad en los pares, se pasan los semáforos en rojo, frenan encima de las cebra, etc.
*Hay pocas señales de tránsito
*Hay jóvenes que roban las pertenencias de los niños.
*Existen pandillas de jóvenes que asustan e intimidan a los niños.
Hay calles con muchos huecos.
Por todo lo anterior se conformo un grupo de padres y voluntarios que acompañen a los niños en su camino de la escuela cada día. Vestidos con un distintivo, padres y vecinos se aseguran de que los niños llegan a casa. Su labor ha conseguido más que la seguridad de sus hijos; ha garantizado su educación y – de hecho- ayudado a incrementar la seguridad de la comunidad entera.

Los voluntarios saben que la mejor manera de cuidarlos es acompañarlos hasta el colegio y asegurarse de que lleguen bien a la casa. Este es un claro ejemplo de solidaridad y colaboración entre vecinos y comunidade n general.

Por su parte el colegio refuerza la educación vial, se elaboran mapas de trayectorias y se identifican riesgos y lugares inseguros para luego reelaborar los mapas y establecer rutas seguras estableciendo sitios seguros pudiendo ser estos establecimientos comerciales, casetas de vigilancia de conjuntos residenciales o lugares donde se prestan servicios distritales.